Situaciones diarias de los niños diabéticos en el colegio
El ámbito escolar presenta algunas situaciones especiales para el niño diabético como son: el comedor escolar, las clases de gimnasia y las excursiones. Veamos cómo influye la diabetes en ellas y cuál debe ser la actitud de la escuela.
En el comedor escolar:
El niño diabético puede, y debe, comer con todos sus compañeros. Pero se debe tener en cuenta que la cantidad de azúcares ingeridos debe ser la misma que la que ingeriría si comiera en casa.
En caso de que necesitara una dieta especial, ésta debe entregarse a la escuela al inicio del año lectivo, a fin de que el servicio de comedor pueda organizarla.
En caso contrario, deben ofrecerse al niño unos menús lo más similares posibles a los del resto de la clase, teniendo en cuenta que muchos alimentos pueden intercambiarse, sin afectar por ello a la ingesta total de carbohidratos.
Es importante recordar que el diabético debe comer a horas regulares y no retrasar éstas a fin de evitar una hipoglucemia y que en el caso de que realice alguna actividad física extra debe aumentarse la cantidad de carbohidratos a consumir.
En las clases de gimnasia:
El ejercicio físico es beneficioso para todos y no se debe excluir a los niños diabéticos de los beneficios que éste reporta. Sólo será necesario tomar algunas precauciones.
Como las clases de gimnasia se realizan normalmente en días prefijados de antemano y que siempre son los mismos, los padres pueden reducir las dosis matinales de insulina para evitar la hipoglucemia o bien administrar más azúcares con el desayuno.
Los problemas pueden presentarse cuando la actividad se realiza sin que haya sido planeada o es de más intensidad de la prevista. En estos caso es necesario administrar al niño una dosis extra de azúcar antes o durante la actividad. Tanto los niños diabéticos como sus maestros deben llevar siempre consigo azúcar y ser capaces de reconocer los síntomas de la hipoglucemia (temblores, hambre, sudoración y nerviosismo, cambio rápido de humor, mareos y confusión, visión doble y borrosa) a fin de poder actuar con rapidez.
En caso de que el ejercicio se realice a la hora en que el niño suele comer, se debe recordar que habrá que reorganizar el horario así como las inyecciones de insulina.
En las excursiones:
Las excursiones son una diversión y una ocasión de contacto intenso entre los alumnos de una clase y la mayor parte de ellos las esperan con ilusión. No se debe privar al niño diabético de sus beneficios. Sólo será necesario planearlas con un poco más de cuidado.
Una vez que se sepa qué se va a hacer durante la excursión, incluyendo horarios previstos de comida, tipo de actividad física, duración de la excursión, se deberá informar a los padres para que estos, junto con el médico, decidan qué terapia insulínica será la más indicada para el niño.
Los niños con diabetes deben ingerir una cantidad determinada de carbohidratos, por que es absolutamente necesario que se les asegure la ingestión de pan, pasta y frutas durante las comidas y saber qué cantidad consumen normalmente en su casa.