Me aplico insulina, no puedo adelgazar.
Si bien es cierto que es difícil adelgazar cuando uno está en tratamiento con insulina, no es imposible. Sólo se requiere definir cuidadosamente con su médico y nutricionista cómo y cuál deberá ser el plan de adelgazamiento.
En el caso de los pacientes diabéticos que se aplican insulina, los planes para adelgazar deben ser controlados de cerca por profesionales especializados, ya que se debe coordinar la alimentación y la insulinoterapia.
No hay que saltearse comidas o comer menos de lo habitual y mantener la misma dosis de insulina, porque se corre el riesgo de sufrir una hipoglucemia.
Se sugiere, como primera medida, renunciar a aquellos alimentos que tienen muchas calorías y evitar el alcohol. Es recomendable optar por las hortalizas y vegetales (tomate, zapallitos, vegetales de hoja, etc.); no sólo porque mejoran la glucemia postprandial debido a su contenido en fibra, sino también porque contienen agua y dan volumen a la alimentación aportando muy pocas calorías y generando saciedad. Este tipo de alimentos contienen hidratos de carbono complejos, en baja cantidad y, con las porciones habituales que suelen consumirse de los mismos, no producen un marcado aumento de la glucemia.
Especial atención debe tenerse con la papa, la batata, el choclo y la mandioca. Si bien son hortalizas, no contienen mucha fibra ni mucha agua. Además, tienen una mayor concentración de hidratos de carbono complejos y más calorías que las otras hortalizas. Por lo tanto, su consumo debe controlarse más ajustadamente no sólo para poder adelgazar sino también para controlar mejor la glucemia.