La Diabetes y su relación con el infarto
Las personas diabéticas son más propensas que las no diabéticas a sufrir enfermedades cardiovasculares o eventos coronarios, como por ejemplo, el infarto de miocardio.
Esta mayor susceptibilidad se debe a que ya de por sí la diabetes constituye un factor de riesgo cardiovascular y además suele presentarse con otros factores de riesgo como son la elevada presión arterial (hipertensión), colesterol sanguíneo alto (hipercolesterolemia), altos los niveles del triglicéridos (hipertrigliceridemia). Si a esto le se le suma el sedentarismo y el tabaquismo, las posibilidades de infartarse son cada vez mayores.
Por eso, para evitar el infarto de miocardio y / u otros eventos cardiovasculares, es importante hacer cambios en el estilo de vida y optar por aquellas opciones que constituyen hábitos saludables.
A través de un plan de alimentación saludable y la práctica de actividad física se podrá disminuir el peso corporal hasta alcanzar el valor más adecuado que permita mantener la salud. Esto también permitirá bajar la glucemia aproximándola lo más posible a los valores normales; y reducirá los niveles elevados de lípidos en sangre (colesterol y triglicéridos), lo cual reducirá el riesgo de sufrir infartos u otros eventos coronarios.
En definitiva, para disminuir el riesgo de sufrir un infarto cardiaco u otro evento coronario, es importante que Ud.:
- Deje de fumar
- Normalice su peso corporal si tiene obesidad o sobrepeso
- Controle su presión arterial y, en caso de obtener valores altos, consulte a su médico para que le dé el tratamiento que permita normalizarla.
- Normalice los niveles de colesterol y triglicéridos: a través de una buena alimentación, la práctica de actividad física y, si es necesario, el consumo de medicación prescripta por el médico tratante.
- Evite el sedentarismo. A calzarse las zapatillas y a disfrutar de la actividad física.