Importancia del automonitoreo glucémico
El automonitoreo glucémico es un método de control que permite a los pacientes conocer cómo es su glucemia y actuar en consecuencia, en el caso que haya que corregir valores altos o bajos de la misma. Además, sirve para encontrar respuestas y explicaciones a las causas que produjeron la glucemia encontrada.
En general, se les pide a los pacientes que registren los valores de glucemia que obtienen en sus automonitoreos en forma seriada preprandial (antes de desayuno, almuerzo, merienda y cena) y postprandial (dos horas a dos horas y media después de terminar de comer). Esto no es igual en todos los casos. Su médico tratante es quien debe decirle particularmente a Ud. cuándo debe automonitorearse.
De acuerdo a los registros de los resultados obtenidos, que el paciente debe presentar ante cada consulta médica, se realizan, siempre y cuando sean necesarios, los ajustes convenientes en el tipo de insulina, la dosis a utilizar, la alimentación, la actividad física, etc.
Para llevar a cabo este método de control se necesitan:
- Tiras reactivas que determinan la glucemia según un rango de escala de colores o
- Reflectómetro, que da valores exactos de la glucosa sanguínea.
- Cuaderno y lapicera para registrar los valores obtenidos.
- Paciencia y constancia para llevar a cabo todos los cuidados que esta enfermedad requiere.
Ante valores anormales, no hay que alarmarse, sólo preocuparse por contactar al médico tratante y consultar con él cómo revertir la situación. Él tratará de analizar las causas que llevaron a esos malos controles y le sugerirá las acciones para prevenirlos más adelante y para revertirlos cuando ocurran.
La glucemia es afectada por muchos factores: alimentación, medicación, actividad física, presencia de infecciones y estados de ánimo entre otros. Esto debe ser tenido en cuenta por los pacientes diabéticos, para que ante valores anormales puedan solos encontrar la causa que los produjo y solucionarlos de acuerdo a los consejos de los profesionales tratantes.