El niño diabético
La Diabetes es una enfermedad que no hace distinciones de edad. Puede presentarse en cualquier momento de la vida, incluso en la infancia. Si bien antes se creía que la Diabetes tipo 1 se daba en los niños y la Tipo 2 era la forma de manifestación en los adultos; hoy en día, debido a la epidemia de obesidad que afecta a los más chicos, también pueden verse en ellos glucemias alteradas y otros problemas metabólicos relacionados con la Diabetes tipo 2.
Esta patología, como cualquier otra, requiere de una dedicación particular, sobre todo por parte de los padres, quienes deberían recibir educación diabetológica para poder llevar a cabo todos los cuidados que esta enfermedad requiere.
De cualquier manera, no sólo los padres o familiares de niños diabéticos deberían aprender sobre la Diabetes, sino también los maestros y las autoridades de las escuelas, de manera de poder responder ante las situaciones de emergencia que se pudieran presentar con los niños durante su estadía en el colegio.
En primer lugar se debe tener en cuenta que la Diabetes no afecta la capacidad intelectual del niño y que la escuela es un ámbito fundamental para la integración del niño. Éste podrá participar de las mismas actividades que realizan sus compañeros: juegos, actividad física, campamentos, etc. siempre y cuando se tomer las precauciones necesarias que aseguren la salud del niño.
Las autoridades del colegio, y particularmente los maestros de los niños diabéticos deberían conocer esta condición, cuál es el tratamiento, cómo y cuándo debe ser el monitoreo de la glucosa y qué se hace ante cada resultado; cómo, cuándo y dónde debe ser la aplicación de insulina; cómo debe ser el plan de alimentación; cuándo debe alimentarse; etc. Además, deberían disponer de números telefónicos donde poder contactar a los padres o a los profesionales que atienden al niño, para casos de necesidad.
A pesar de todas estas precauciones, el niño diabético debería ser tratado de igual forma que el resto de sus compañeros.