Diabetes y embarazo
La Diabetes es una enfermedad que puede aparecer a cualquier edad. Hay mujeres que pueden ser diabéticas diagnosticadas y quedar embarazadas; y otras en las que en el curso de la gestación se les descubre la diabetes.
Cuando una mujer diabética queda embarazada, se dice que su diabetes es pregestacional. En cambio, cuando la diabetes se descubre en el transcurso del embarazo, se dice que es gestacional.
En ambos casos, el embarazo requiere cuidados especiales.
En el caso de las mujeres que tienen antecedentes o factores de riesgo que pueden generar la sospecha de la presencia de diabetes gestacional (padres diabéticos, hijos previos con peso al nacer mayor a 4 kg, etc.), los médicos deben indicarle a la paciente la realización de un análisis llamado “prueba de tolerancia oral a la glucosa” que consiste en la extracción de sangre en ayunas y luego a las 2 hs de haber bebido un líquido con glucosa. De acuerdo a las glucemias obtenidas en estas dos extracciones, se puede realizar el diagnóstico de diabetes gestacional, e instaurar el tratamiento lo antes posible.
Éste apuntará a mantener los valores de glucemia lo más cercano posible a lo normal, con respecto a las mujeres embarazadas no diabéticas. También se tratará que el aumento de peso sea adecuado, evitando subir más kilos que lo que se necesita.
Por esto, es muy importante que toda mujer embarazada ya sea diabética pregestacional o que haya recibido el diagnóstico de diabetes en el transcurso de su embarazo asista a los controles médicos rigurosamente para poder detectar cualquier anormalidad y tratarla a tiempo.
En general, las mujeres que padecen diabetes gestacional suelen normalizar sus valores de glucemia luego del parto. De cualquier manera, se considera que aquellas mujeres que se les diagnosticó diabetes en el embarazo tienen una alta predisposición a convertirse en diabéticas en algún momento de su vida.