Control intensivo de diabetes y retinopatía diabética
Un estudio reveló que el control intensivo de la diabetes tipo 1 puede ayudar a prevenir la enfermedad ocular diabética, comparado con el tratamiento estándar.
Un tratamiento intensivo de la diabetes, con el objetivo de glucemias cercanas a lo normal reduciría el riesgo de retinopatía diabética en comparación con el tratamiento convencional.
Al finalizar el estudio DCCT, los niveles medios de hemoglobina glicosilada eran casi normales en el grupo con tratamiento intensivo, pero permanecían elevados en el grupo con terapia estándar.
Luego, los pacientes volvieron a sus proveedores habituales de atención sanitaria y la mayoría se inscribió en el estudio Epidemiology of Diabetes Interventions and Complications (EDIC), que hacía un seguimiento de los mismos a lo largo del tiempo sin que fueran asignados a un tratamiento específico.
Poco después de que EDIC comenzara, los valores de HbA1c habían empezado a convergir y después de cuatro años ya no eran diferentes en los grupos a los que se había asignado un tratamiento intensivo o estándar.
A los cuatro años, los pacientes con tratamiento intensivo tenían una probabilidad un 74 % menor de desarrollar retinopatía que los que habían recibido tratamiento estándar.Sin embargo, a los 10 años la diferencia había caído al 57 %.
Los autores destacaron que la persistencia del beneficio no quiere decir que el tratamiento intensivo sólo tenga que ser aplicado durante un periodo limitado.
Más bien, los resultados respaldan la implementación del tratamiento intensivo en una etapa lo más temprana posible del curso de la enfermedad. Pero si no se mantiene un control agresivo de la glucemia, es probable que las ventajas disminuyan.