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Complicaciones de la Diabetes

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     Las complicaciones de la Diabetes pueden clasificarse como agudas o crónicas.

    En el caso de las agudas,

    generalmente son sintomáticas y pueden resolverse rápidamente. En algunos casos el mismo paciente o sus familiares alcanzan la solución. Otras veces, debido a la complejidad, requieren de la atención médica. Dentro de esta clasificación se encuentran las hipoglucemias y la acidosis diabética.

    En general se producen por errores del paciente en el uso de la medicación o en el plan de alimentación debido a falta de educación diabetológica o errores de interpretación o falta de cumplimiento de los cuidados que esta enfermedad requiere.

    Las complicaciones crónicas, en cambio, pueden ser sintomáticas o asintomáticas y se deben a malos controles metabólicos a lo largo de los años de enfermedad. Requieren de un estricto control y tratamiento con profesionales especializados para evitar su progresión.

    Dentro de las complicaciones crónicas se encuentran: la nefropatía diabética, la retinopatía diabética, la neuropatía diabética, la macroangiopatía diabética y el pie diabético.

    En la nefropatía diabética, los riñones van perdiendo su funcionamiento normal y, en las etapas avanzadas se requiere la realización de tratamiento dialítico o transplante renal para continuar con la vida.

    En la retinopatía diabética, se va perdiendo la vista progresivamente y se puede llegar a la ceguera.

    En la neuropatía diabética, se sufren alteraciones en la sensibilidad, entre otros de los nervios de los miembros inferiores, lo que puede producir lesiones en los pies y conducir al desarrollo del pie diabético. Esta última condición requiere un estricto control glucémico para la curación de las heridas y un tratamiento intensivo para evitar llegar a la amputación del miembro.

    La macroangiopatía se relaciona con las alteraciones que se producen a nivel del corazón y los grandes vasos sanguíneos, que pueden llevar a sufrir infartos, accidentes cerebrovasculares, aterosclerosis, etc.

    Para evitar todas estas complicaciones se necesita un buen control metabólico a través de un apropiado uso de la medicación, un buen plan de alimentación y la práctica de actividad física. Además, es necesario que el paciente tenga una correcta educación diabetológica y participe en forma activa y protagónica de los cuidados que su enfermedad requiere. 

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