Artritis y diabetes
La prevalencia de artritis es muy alta entre los pacientes diabéticos. Esta dolorosa afección de las articulaciones limita la capacidad para hacer actividad física, que es parte fundamental del tratamiento de ambas patologías.
Según un informe publicado en una revista norteamericana (Morbidity and Mortality Weekly Report), es importante mantenerse físicamente activo para manejar tanto la diabetes como la artritis, ya que el ejercicio permite controlar los niveles de glucosa en la sangre y reducir el dolor de las articulaciones.
Según el Director General de la Arthritis Foundation, más de la mitad de la gente que tiene diabetes, tiene artritis.
Aún no se conoce cuál es la relación entre ambas enfermedades, pero sí se sabe que existe. Un posible vínculo es la obesidad, que constituye un factor de riesgo tanto para la diabetes como para la osteoartritis.
Lamentablemente, el dolor en las articulaciones producido por la artritis limita la práctica de actividad física y emperora el control glucémico.
El ser físicamente activo mediante el ejercicio aeróbico, el entrenamiento de fuerza, la caminata, la natación o el andar en bicicleta puede beneficiar a quienes padecen ambas enfermedades.
Si bien los pacientes con artritis manifiestan no hacer ejercicio por el dolor que sufren en sus articulaciones, es importante que sepan que si hacen actividad física, reducirán el dolor y evitarán que avance la enfermedad. De cualquier manera, es recomendable consultar a un especialista para que le indique qué tipo de ejercicio, con qué frecuencia, de qué duración y con qué características puede realizar.
La Diabetes Foundation le recomienda a los pacientes que padecen ambas enfermedades que realicen una caminata, por lo menos 3 días por semana para mantenerse físicamente activos. Aquellos que hoy por hoy son sedentarios, deben comenzar paulatinamente, realizando primero caminatas de 10 minutos e ir progresando con el tiempo hasta llegar a los 30 minutos por día, por lo menos.